PRUEBA: Maserati Gran Turismo
Escrito por Sergio García Cuenca. Fotos de Eduardo Peris. Agradecimientos a Cars Valencia.    Última actualización: 16 - 01 - 2009
Se ha convertido en toda una revolución en la marca. Su diseño de gran personalidad y su excelente calidad-precio le han generado una gran demanda de compra desde el inicio de su comercialización en septiembre de 2007.Maserati_GT05.jpg En Valencia, su concesionario oficial, Cars Valencia, ha sido partícipe de este éxito. Ahora, precisamente mediante Cars hemos tenido la oportunidad de comprobar directamente el por qué del fenómeno Gran Turismo. En nuestra prueba pudimos valorar el hecho de que el Gran Turismo no es un deportivo al uso, sino que ofrece mucho más. Con su excelente reparto de pesos es capaz de darnos divertidos momentos en carreteras muy reviradas -incluso de montaña- al tiempo que podemos conducirlo a diario incluso por la urbe con todas las comodidades necesarias. Recientemente se comercializa una versión "S" del Gran Turismo de mayor radicalidad deportiva.

Nació para competir de tú a tú sobre todo con el Jaguar XK, pero también con el Mercedes CL y el BMW Serie 6, pero sobre todos estos aporta una cosa muy importante, su nombre. No es lo mismo decir que tienes un Maserati en el garaje que un modelo de aquellos. Si además sumamos que esconde bajo su capó un motor Ferrari y que el precio es competitivo (alrededor de 120.000 euros) ya tenemos prácticamente las esencias de su éxito, aunque  falta una muy importante: el diseño. Ahí está el tópico de que el diseño italiano siempre es un aliciente. Pero no nos engañemos, el Maserati Gran Turismo va más allá. Es una obra de arte. Pintores italianos hubo muchos, pero pocos como Miguel Ángel. Así es este Maserati, lo mires por donde lo mires rezuma arte, pero si además observas el conjunto de su frontal estás perdido, te cautiva. Ha recibido innumerables galardones por ello y no me extraña. Merece sólo un premio por esa enorme calandra cóncava con el poderoso tridente en su centro, otro por sus seductoras ópticas delanteras y más también por las traseras compuestas por 96 luces LED subrayadas por las cuatro imponentes salidas de escape. Se nota a la legua, me enamoró. Pero no sólo a mí, sino a cada uno de los amantes de los automóviles que se encuentra a su paso.
Maserati_GT25.jpg Todo es nuevo en este Maserati, pero las tres tomas de aire laterales delatan intencionadamente su origen. Sólo cuestionaría la capacidad del maletero, que en mi opinión podría haber sido mayor sin perjuicio del diseño exterior (unos centímetros de más son muchos litros de capacidad más).

Dentro las cosas, no son mucho peores, pero sinceramente no son acordes con el diseño exterior. Era díficil de conseguir para los ingenieros de Maserati, como es lógico. Pero no hay queja. Todo en su sitio, buenos materiales, un volante perfecto en tacto y manejo con unas levas tras él que todavía sueño acariciar. Inmejorablemente ubicadas, están forradas en suave piel, para deleite de nuestros dedos. Era fácil sentir su atracción a tocarlas aunque no fuera necesario cambiar de marcha. Sólo pondría un pero a los acabados del salpicadero, de inmaculado diseño pero de encajado mejorable. El espacio para los ocupantes es excelente para todos, incluso para los de las plazas traseras que, sin disfrutar de las grandes comodidades de una berlina, viajarán de un modo más confortable que en otros coupés de su competencia.

El Gran Turismo no es un deportivo ligero, no es un Ferrari F430, ni lo pretende. Pero sorprende su comportamiento, da sensación de ligereza. La clave está en su perfecto reparto de pesos. La combinación del chasis con los soportes de las suspensiones delantera y trasera y el motor (delantero central) distribuyen los pesos al 49% delante y al 51% detrás. Este hecho, tan simple, hace que luego las reacciones de este Maserati sean perfectas, incluso en carreteras donde otros quedarían en evidencia. Para mayor optimización, el Gran Turismo que probamos montaba la suspensión opcional Skyhook, modulable a confortable o deportiva a través del botón Sport. Ésta mejora el paso por curva y complementa el comportamiento en la suspensión de serie para evitar hundimientos en frenada y cabeceos en el frontal en aceleración. El botón Sport también actúa sobre la centralita del motor, el control de estabilidad y el cambio, para volverlo un 40% más rapido en ejecución. La caja de cambios -de perfecto funcionamiento- en este caso está fabricada por ZF, pero tengo curiosidad en comprobar cómo funciona la del Gran Turismo S, herencia de la Superfast de Ferrari. Por cierto, siempre conduje con el modo Sport activado, pues ni el coche se mostró radical por ello y en modo normal, parecía todo funcionar demasiado lento.

Sólo tengo un pero a la parte dinámica del Maserati Gran Turismo y es referente al tacto de sus frenos. Nunca fallaron, pero nunca me dieron confianza al primer pisado del pie. Quizá sea un problema de pastillas -incluso sólo en nuestra unidad de pruebas-, puesto que dispone de cuatro discos autoventilados perforados de gran tamaño (330 mm).

Alguno se preguntará porque a estas alturas todavía no he hablado del motor, pero es que sinceramente pasa sin pena ni gloria y creo que eso es lo que busca precisamente la marca.
Maserati_GT03.jpg Sí, es un V8 de origen Ferrari. Ofrece la nada desdeñable cifra de 405 CV y 460 Nm de par y sus prestaciones son buenas: 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y 285 km/h. Funciona perfectamente en todo momento, estira sin excentricidades y tampoco suena con demasiada personalidad, aunque cuando le damos algún golpe de gas en parado a ciertas revoluciones sabemos que ese motor no es de un coche alemán, quizá se adivine incluso su origen Ferrari (algún "ferrarista" apasionado incluso es capaz de distinguirlo con los ojos vendados). En definitiva, pasa tan desapercibido que la propia Maserati no le dedica demasiadas líneas en su catálogo. En el caso de la versión S, todo cambia, a pesar de que "sólo" incrementa su potencia en 35 CV (440 CV para el S).

Otros aspectos donde el Maserati Gran Tusirmo puede mirar de tú a tú a sus rivales es en tecnología y seguridad, en este caso tanto activa como pasiva. Posee controles de estabilidad, tracción, etc. y todos los airbags necesarios en caso de un indeseado impacto. Monta de serie faros adaptativos y su sistema multimedia denominado MMM (Multi Media Maserati) con pantalla de 7" no es de difícil manejo. Opcionalmente se puede incluir el Surround Sound System de Bose, indispensable para estos coches.

No he entrado en la personalización del Gran Turismo, pero es evidente que en estas marcas son casi infinitas. En el exterior lucían las llantas de 19" de serie, perfectas para mí, y sólo suspiraría por las de 20" de la versión S, que no sé si son posibles de montar en el estándar.

Resumiendo, no me extraña el revuelo que ha creado el Maserati Gran Turismo: entra por los ojos, entra por técnica, por tecnología, por prestaciones, por polivalencia y, muy importante también, entra por precio.

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